miércoles, 6 de junio de 2012

Buenas tardes, le traemos buenas nuevas

El otro día timbraron en casa, era una de esas chicas de sombrero y vestido largo que reparten folletos promocionando a la Watchtower Society. Le dije que pase, a la final, se veía medio masticable....

Entonces empieza con el tremendo discurso: el fin del mundo está cerca, todos vamos a morir, y como todos vamos a morir, hay que ir comprando palco en el Cielo, es decir, comprar el librito rojo de la Watchtower. Le digo que ando escaso de dinero y que no tengo para palco. Ella me dice que para general hay pocas entradas, pero que como le caigo bien, tengo una asegurada si le compro el libro azul.

Como teólogo aficionado, le digo: "dime nena, ¿has estudiado a fondo la Biblia?", a lo que me contesta "por supuesto que sí, he leído todos los manuales del colportor Testigo de Jehová, en inglés y español, los folletos, Biblia para Dummies, y hasta la edición de aniversario del Libro Gordo de Petete, que trae una explicación suscinta, veraz y absolutamente erudita del origen y formación del canon bíblico". Pensé, "uuuu, a esta le doy tres vueltas, bíblica y psicológicamente"....

"Mira -le dije-, como creo que te conté al inicio, yo soy un tipo versado en estas disciplinas. ¿Por qué no te quedas un rato más y discutimos unos puntos que tengo yo que observar, al respecto de ciertos conceptos que manejan ustedes y que creo que son un poco traídos de los cabellos?"

La chica, al no estar programada para ello, comienza a vacilar.... Me imagino que pensó "¿Y ahora?"...

Para no quedar mal, la tipa en cuestión aceptó. Entonces saqué dos gruesos comentarios bíblicos, un libro de Historia, dos diccionarios (Griego-español y Hebreo-español), un manual de teología sistemática, y comencé a bombardearla con todo tipo de cuestionamientos que iban desde la pobre traducción que tiene su Biblia, hasta el por qué, desde el punto de vista del Marketing religioso, es mala idea que chicas guapas anden de sombrero y vestido hasta los talones, pasando por la soteriología y la escatología, términos que obviamente para ella eran tan desconocidos como la Tabla Periódica de los Elementos.

En un punto le dije: "a ver, ustedes los Testigos no toman, pero Jesús sí lo hizo". Entonces me salió con no se qué discurso aprendido de memoria sobre la virtud de tener el organismo libre de tóxicos porque es "Templo del Espíritu". Yo le contesté, "Jesús tomó vino. Es más, hizo vino!". La mujer quiso argumentar que solo era jugo de uva, pero ya era demasiado tarde. Había ganado mi primer punto. Acto seguido le convencí de que pruebe un delicioso vino riojano que tenía listo para mi cumpleaños, pero que consideré oportuno abrir ya que no todos los días puede embriagar uno a una puritana.... (ponga en todo mayúsculas la primera y tercera sílabas de esta última palabra.)

Copas van, copas vienen, en eso le digo, "ya, puede que los protagonistas del NT no se hayan embriagado como lo hacemos ahora. Eso puedo estar aceptándolo. Pero hay una evidencia histórica contundente de que los cogollos del cáñamo eran fumados como analgésico y como un medio de inducir a la casta sacerdotal a tener un contacto más cercano con Dios y que puedan VERLO y ESCUCHARLO". Claro, la señorita no tenía idea de lo que le estaba diciendo. En eso le saqué un porro, y le dije "es esto, ¿quieres probarlo?, dicen que fue uno de los regalos que dejaron los tres reyes magos (que ni eran reyes, ni magos, ni se sabe su número)". Me dijo: "pero de lo que yo he leído, fueron oro, incienso y mirra". Le dije, después de llenarle otra vez la copa, "y tú has visto, probado u olido la mirra? Sabes lo que es la mirra? Además los eruditos no están totalmente de acuerdo con esa traducción".

Entonces le picó la curiosidad y aspiró dos grandes bocanadas de humo de la mejor "Purple Haze" que se pueda cosechar en estas latitudes. Tosió, me pidió agua para quitarse la sensación de sequedad, y luego se quedó en silencio un rato, mirando fíjamente algún punto en el horizonte. Se rió, y luego dijo que le deje probar una vez más. Le dije que si no estaba segura, no lo haga, ya que la experiencia alucinógena y "enteogénica" es muy fuerte si no se está adecuadamente preparado/a. Pero la man dijo que no había problema. Una bocanada más y la mujer reía como poseída. Reía sin parar. No hice nada, ya que hay que dejar que el proceso siga su curso, solo le pasaba de rato en rato un vaso de agua. Cuando ya se tranquilizó siguió en silencio y me dijo: "la verdad, ahora me doy cuenta de que esto es una tontería". Le pregunté que a qué se refería. "Esto, el andar por ahí repartiendo estos folletos y libros sin tener idea realmente de lo que significa".  "Ok, pensé, entonces logré mi propósito". Le puse la mano descaradamente en la pierna y le dije, "mira, nada es casualidad. A lo mejor Dios te trajo para que abras los ojos y mires la realidad como es". Acto seguido la mujer se puso a llorar, lloraba y lloraba como histérica. Cuando se calmó, me quedó mirando, y de la nada me dio un beso. Seguimos besándonos.....

El resto de la historia es censurado y no viene al caso, pero cuando se fue, me dije "vaya que hoy he sacado de la ignorancia a una pobre mujer". A los pocos días, un vecino mío me contó que la susodicha (que vive en nuestro barrio), abjuró de su falsa religión y se apuntó como bailarina exótica en no se qué club exclusivo de gente adinerada.

Fin de la historia

PD: Si tan solo fuera así de fácil en la vida real.....




1 comentario:

  1. ¡Qué buen cuento! Excelente ritmo, te atrapa y no te defrauda, el protagonista es fanfarrón pero cae bien, quiere uno leer más rápido cada vez para enterarse más pronto de lo que va a pasar.

    Dale una revisada (hay un par de errorcitos de concordancia en los tiempos verbales: "Se rió y luego dijo que le deje probar...") y llévalo a las revistas, seguro alguna te lo publica.

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